SPANISH FLASH FICTION 2026: THE HIGHLY COMMENDED ENTRIES (Y10-11)

Following the publication of the winning and runner up entries, we are excited to present the highly commended entries for the Year 10-11 category of this year’s Spanish Flash Fiction competition!

A huge well done to all of our highly commended entrants!

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Una primavera inglesa

Varias nubes bailan como algodón a través de un cielo cerúleo. El aire de la mañana es fresco; cada respiración es un recordatorio del invierno reciente.

Mis pies están húmedos por la hierba frondosa y mojada. El sol brilla suavemente en el cielo.

Las colinas me rodean por millas. Veo corderos rebotando alrededor, observados por ovejas cansadas. Los setos están bordeados por campanillas de nieve del mismo color que las nubes.

El primer narciso del año ya está aquí; es una corona naranja con una falda amarilla limón. El color del sol y la primavera inglesa.

– Jemima Tapp, Year 11

El piano

No soy un ser vivo, pero tampoco un objeto inerte. Doy vida a través de mis teclas. Soy el corazón del romance y el jazz. Soy como una máquina del tiempo; cada tecla que pulsas te transporta a un mundo aparte. Cada pieza musical evoca un momento histórico distinto. Mientras mi voz resuena con espléndido glamour, olvidas las preocupaciones de la vida y disfrutas del momento. Porque combino pasado y presente, fusionándolos en perfecta armonía. Puedo calmar la tormenta de emociones que hay en tu interior, mientras desentierras la cima de la alegría que ni siquiera sabías que existía.

– Clothilde Salord, Year 10

Nuestro cerebro siempre está procesando información.
Nuestras neuronas envían señales tan rápido como la luz. Viajan de un lado del cerebro al otro para que podamos chispear ideas en cualquier lugar en cualquier momento. Sin estas conexiones asombrosas, hablando, pensando y simplemente moviéndose sería imposible. Día a día todo el mundo olvida que su ordenador biológico nunca se queda sin batería. Pero, gracias a la inteligencia artificial, siguen deteriorarse sus caminos neurológicos hasta que finalmente la batería explote. Abruptamente, el cerebro se vuelve entumecido al mundo. Y tu no sabes que te está sucediendo hasta que estés sufriendo las consecuencias…

– Alexandros Pallett, Year 10

Deseo

Cerré los ojos.
El silencio ya no pervivía como antes:
ninguna silla vacía, ningún momento ausente
solo voces familiares que se entrelazaban mientras empezaba la canción.

El pastel era de chocolate, cálido y dulce,
De mamá, de anoche, con una copa de vino tinto en una mano y una manga pastelera en la otra.
Las migas se pegaban al borde del plato, un poco desordenado pero perfecto.

Era suficiente. Más que suficiente.

Sonriendo, abrí los ojos y apagué las velas.
Todos aplaudieron, sus vítores estallando en risas.
Mirando a todos a mi alrededor, mi deseo se había hecho realidad.

– Jasmin Leong, Year 10

La leña en la chimenea se ha reducido a cenizas blancas pero no voy a buscar más. Fuera, la lluvia ha convertido el mundo en una mancha gris y verde, un sonido implacable que llena cada hueco de la habitación. He estado sentada junto a la ventana durante horas, viendo cómo el agua se acumula en los surcos del camino de tierra. Hay una carta sobre la mesa, la tinta seca y el papel amarillento, esperando una respuesta que no tengo. La casa suspira con el viento a mi alrededor, una cáscara vacía que no contiene más que el frío.

– Malena Sievers Mayo, Year 10

El Límite de Su Luz

Soy la sombra que ella nunca ve. Camino a su lado, rozando sus pasos como un oscuro juramento, aunque insiste en creer que solo soy vacío. La observo mientras intenta inventar una identidad hecha de luz, sin darse cuenta de que su verdad respira en mis contornos.

Otros me perciben de manera diferente: para algunos soy una amenaza, para otros, un refugio. Ella, sin embargo, me teme porque no puedo mentirle.

A veces me pregunto quién imita a quién. Quizás no soy su sombra, sino el recuerdo de lo que quiere abandonar. Y, sin embargo, siempre la alcanzo.

– Maria Chowdhory, Year 10

La Muñeca de Porcelana

Yo miro. Miro a la gente. Miro a la gente caminar, desde la ventana todo el tiempo. Nunca entran. Las grietas en mi cara solo muestran mi vacío. El rojo en mis labios solo muestra la vida que una vez tuve. El polvo en mi cabeza me recuerda cuánto tiempo tengo aquí. Con el tiempo, mi ropa es más clara, y ahora no me acuerdo del color que tenía mi vestido antes. Ahora es tarde y la noche está ascendiendo. Escucho la puerta. Está abierta. Escucho a la niña. “Quiero la muñeca” ella dice.

– Sophie Blundell, Year 10

Se cierra la música

Oscuridad completa. Nadie dice ni mu. Las cortinas susurrantes por el escenario. La luz intensa inunda todo, revelando la figura. La tensión se corta con un cuchillo, y la función comienza, hipnotizando a la audiencia. Sus movimientos reflejan un cisne deslizándose sobre un océano infinito de hielo. Con el foco y su sombra son tres.

Una pirueta, ahora otra y otra. Saltos inimaginables, imposibles, inigualables. Pasos vívidos, casi mecánicos. Una música dulcemente estridente, casi enlatada, llena el aire. La cuerda se va acabando, ralentizando el tiempo, y sus movimientos se vuelven más restringidos gradualmente.

La caja se cierra de golpe.

– Siena Gurjar, Year 11

Océano

El océano como una alfombra de seda azules y verdes que se difuminan en oro en el horizonte. Una brisa salada enreda mi cabello, llevando el lejano grito de las gaviotas y el suave susurro de las olas. Me arrodillo en la orilla, dejando que la espuma roce mis pies, fría y fugaz, como recuerdos que no puedo retener.

 Un toque salado roza mis mejillas y no puedo saber si es el océano o la tristeza derramándose por pensar en irme.

El sol se pone, la débil esfera naranja en el horizonte se desvanece, mientras susurro un adiós.

– Anagha Abrol, Year 10

Sombras de Risa

Me siento sobre la fría piedra, las flores rozando mis rodillas. Su nombre está grabado aquí, pero todavía puedo escuchar su risa. Recuerdo las mañanas en su cocina, el olor del café y la canela, sus manos guiando las mías mientras aprendía sus viejas recetas. Le hablo sobre mi día, incluso las cosas pequeñas y tontas, esperando que me escuche. El viento se levanta, y lo siento cerca, como si se inclinara para observarme. Cierro los ojos y sonrío. Aunque ya no está, ella sigue aquí, y un pedazo de ella camina conmigo.

– Aisha Balde, Year 10

FRENCH FLASH FICTION 2026: THE HIGHLY COMMENDED ENTRIES (Y10-11)

Following the publication of the winning and runner up entries, we are excited to present the highly commended entries for the Year 7-9 category of this year’s French Flash Fiction competition!

A huge well done to all of our highly commended entrants!

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Le Musée des vies non vécues

Au centre de la ville, il y avait un musée sans portes.
On entrait quand on se posait des questions.

À l’intérieur, il y avait des vitrines, chacune avec une vie que vous aviez presque choisie.

Le violoniste que vous auriez pu devenir.
L’excuse que vous n’avez jamais faite.
Le train que vous avez presque pris.

Les visiteurs marchaient en silence et s’observaient comme des étrangers.

À la fin, il y avait un miroir.
Sur la plaque : Exposition toujours en cours.
La plupart partaient vite. Quelques-uns restaient.

Ils savaient que le verre était fin.

– Nandana Dhanabal, Year 11

La Poupée

Il a sculpté la poupée, chaque coupe avec une lame d’acier. Il a peint la poupée, chaque coup une étincelle de vie. Il a adoré la poupée, chaque contact s’épanouissant avec soin. Il a terminé la poupée, chaque partie est un chef-d’œuvre.

Il a chéri la poupée, chaque moment précieux ensemble. la poupée lui a manqué, chaque jour qu’elle est sans lui. Et maintenant, il n’est plus.

La poupée se souvient de lui, chaque jour qui passe, chaque seconde ça fait encore mal.

– Henry Bodal Hansen, Year 10

Allée des Cerisiers

Sept jours par an, comme un petit porte-bonheur. Mars. Je flâne dans cette rue bordée de deux rangées de cerisiers. Ils se dressent, fiers et élégants tels des ballerines, leurs délicats pétales roses scintillant au soleil. Le vent siffle doucement, faisant danser les arbres. Avril. Je flâne dans cette rue ; cette fois, un océan de pétales s’étend sous mes pieds, et à chaque rafale, un nouveau pétale rejoint les marins immergés. Mai. Je flâne dans cette rue ; les pétales ont formé une couverture collante sur le trottoir, et les branches, dépouillées de leurs ornements, semblent nues et solitaires.

– Myrtle Mitchell, Year 11

Sans mots, sans monde

Un adolescent se réveille face à un phénomène étrange : certains mots ont disparu pendant la nuit. D’abord « amour » s’efface, laissant les étreintes vides et les chansons incomplètes. Puis « famille » disparaît, et les maisons deviennent des lieux remplis d’inconnus. Bientôt même « je » s’effondre, et les miroirs reflètent des visages sans nom. Les conversations se brisent, les disputes cessent, les promesses n’existent plus. La société se désagrège lentement. Pourtant, un adolescent se souvient de tous les mots perdus. Les prononcer fait surgir des souvenirs douloureux. Il doit choisir entre parler ou se taire pour toujours.

– Yakshita Ramdhony, Year 11

Le Pupitre Oublié

Je porte les cicatrices de dix générations. Sous mon vernis écaillé, on peut lire des noms gravés à la hâte: des amours de récréation et des dates de batailles oubliées. Je ne suis qu’un témoin de bois dans le brouhaha de la classe. Les élèves partent, grandissent, et deviennent des ombres, mais moi, je reste sans mouvement. Le temps n’est pas un ennemi; c’est juste le bruit des crayons qui s’usent. J’écoute le tic-tac de l’horloge et j’attends. Demain, un autre enfant s’assiéra ici, et mon histoire recommencera, un gribouillage à la fois.

– Victoria Wang, Year 10

Le Tailleur de Silences

Dans l’atelier caché derrière la gare, un vieil homme coud des silences comme d’autres cousent des boutons.
Il m’a expliqué qu’autrefois, les gens savaient écouter, mais que le monde s’est rempli de bruit.
Il choisit un fil d’ombre, plus vif que les autres, un souffle de nuit, et les tisse avec une précision étrange.
Puis il me tend un silence minuscule, taillé pour moi.
Quand je le pose sur ma langue, tout s’arrête : le vent, les voix, même mes pensées.
Le vieil homme sourit.
Au loin, j’aperçois un train qui glisse sans bruit, comme s’il respectait le silence.

– Chloe Shin, Year 10

« Le Corbeau de Verdun »

Lent et lourd, il glisse au-dessus de la terre morte — un juge scrutant une
salle d’audience.

En dessous, la boue a englouti les silhouettes, les arbres, les noms.

Il descend. Se pose près d’une botte — avec, à l’intérieur, quelque chose
qu’on ne nomme pas.

Le silence pèse. Suffocant. Si lourd qu’on pourrait le trancher au couteau.

Il ouvre le bec. Il croasse — comme pour dire : « On peut faire la guerre
pour la paix. »

Peut-être moqueur. Peut-être pas.

Le vide ne répond point.

– Djihane Ounissi, Year 10

Le vétéran et son monstre

Après la guerre, un vétéran a perdu sa femme. Il murmurait que ce n’était pas de sa faute. Néanmoins, elle est partie, dégoûtée.

Il était seul, mais parlait d’un homme en noir, sans visage, qui le suivait. Un monstre.

Le monstre frappa à la porte. Puis il est apparu dans le miroir, immobile, les mains rouges. Chaque jour, il était partout, dans ses murs, dans ses livres, dans sa tête.

Mais un jour, le monstre avait enfin un visage.

C’était le sien.

Le vétéran disparut cette nuit. Seul son monstre est resté.

– Aarush Lala, Year 10

Un vieux chêne

On l’appelait le vieux chêne: huit cents ans, un îlot de fraîcheur entre béton et bitume. Depuis des semaines, la canicule épaississait la couche d’ozone; les bouches de métro soufflaient un air chaud.

Hier, la mairie a voté « abattre ». Ce matin, Sylvie, huit ans, s’est enchaînée au tronc pour ne faire qu’un.

Les tronçonneuses toussèrent. Puis un souffle parcourut l’avenue. Les jeunes feuilles tremblaient, redoutant leurs derniers instants. Une personne posa sa main sur la chaîne. Puis une autre. Le moteur vrombissait. Pourtant, pour la première fois, toute l’avenue retenait son souffle.

Et ce souffle s’essouffle aujourd’hui.

– Aadi Jhawar, Year 10

Une danse macabre

Une église se baigne dans un halo de lumière sous un lampadaire bossu. Elle me demande à quoi je pense. La nuit retient son souffle pour entendre ma réponse, mais mes mots sont captifs de la peur. La glace se propage comme un parasite sur le sol d’obsidienne. Les fantômes du passé bruissent dans la cime des arbres. Son rire interrompt la parade des corbeaux : un exode des arbres dénudés ! Au clair de lune ils fondent et planent dans un ciel lourd. Elle admire la danse ; une main est tournée vers le ciel, l’autre actionne la gâchette.

– Jack Bolton, Year 11

Modern Languages Admissions Session for Teachers

In lieu of the Admissions 101 session which forms a major part of our annual Language Teachers’ Conference, the Faculty of Medieval and Modern Languages will be holding an online Oxford Modern Languages Admissions session for MFL teachers (as well as any university/careers advisors) on Wednesday 16th September at 4-5.15pm.

This session will be led by our current Admissions Tutors, Prof. Helen Swift and Dr Jess Goodman.

As our admissions process has changed over the last few years, we will cover these changes, talk through the current admissions process and show a mock interview, and answer as many questions as possible.

Please fill in this very short form to register your attendance before 4pm on Tuesday 15th September.  The link to the MS Teams session will be sent out shortly after this deadline.

Please contact schools.liaison@mod-langs.ox.ac.uk with any questions.

We look forward to seeing you there!